¿Te suena familiar? El texto en tu teléfono se ve borroso, sostienes la carta del restaurante cada vez más lejos, y leer un libro antes de dormir cuesta más esfuerzo que hace unos años. Estas son señales típicas de que tus ojos necesitan un poco de ayuda para ver de cerca. Y enseguida surge la siguiente pregunta: ¿qué graduación de gafas de lectura necesitas realmente?
Elegir la graduación correcta para unas gafas de lectura parece más complicado de lo que es. En este artículo te explicamos paso a paso cómo determinar la graduación de tus gafas de lectura, en qué fijarte al probarlas y cuándo tiene sentido visitar a un óptico.
¿Qué significa realmente la graduación de unas gafas de lectura?
La graduación de unas gafas de lectura, también llamada dioptría, indica cuánto aumento añade la lente para que puedas ver con nitidez de cerca. Las gafas de lectura siempre tienen una graduación positiva, aproximadamente de +1.0 a +3.5. Cuanto más alto el número, mayor el aumento.
Esto es distinto de unas gafas graduadas para ver de lejos, que corrigen la miopía o la hipermetropía. Las gafas de lectura están pensadas para personas que, al hacerse mayores, empiezan a tener dificultades para enfocar de cerca, un proceso completamente normal llamado presbicia, que suele comenzar alrededor de los cuarenta años.
¿Cómo determinas la graduación de tus gafas de lectura?
Hay algunas formas sencillas de hacerte una buena idea de la graduación que te conviene, antes de tomar una decisión definitiva.
Haz una prueba de gafas de lectura
Una prueba de gafas de lectura en casa es un buen punto de partida. Coge un texto de tamaño normal, como un libro o un periódico, y sostenlo a tu distancia de lectura habitual, unos 30 a 40 centímetros. Prueba luego distintas graduaciones y observa con cuál lees con nitidez y sin esfuerzo, sin entrecerrar los ojos ni tener que alejar el texto. Nuestra página de test de graduación online te guía paso a paso y te da una primera indicación de tu graduación.
Ten en cuenta tu edad
La edad no es una ciencia exacta, pero es una referencia útil. La mayoría de las personas notan alrededor de los cuarenta años que leer de cerca se vuelve más difícil, y la graduación necesaria aumenta gradualmente a medida que se envejece. Es una parte normal de envejecer y no hay de qué preocuparse.
¿Reconoces estas señales?
Antes de empezar a probar, ayuda saber exactamente en qué fijarte. Las siguientes señales son las más comunes entre las personas que necesitan su primer par de gafas de lectura, o unas más fuertes que las que llevan ahora:
- Sostienes tu teléfono, libro o la carta más lejos para enfocar el texto.
- Los textos pequeños, como en envases o prospectos, son difíciles de leer sin luz adicional.
- Tus ojos se sienten cansados o tensos después de media hora de lectura o labores de aguja.
- Te da un ligero dolor de cabeza después de una noche leyendo o haciendo crucigramas.
- Con poca luz, por ejemplo en un restaurante, leer se vuelve de repente mucho más difícil.
¿Reconoces una o varias de estas señales? Entonces es probable que unas gafas de lectura, o una graduación más fuerte que la que llevas ahora, te ayuden.
¿Qué graduación deberías elegir? Guía por edad
La siguiente tabla ofrece una guía general basada en la edad. Son promedios, tu situación personal puede diferir.

Estas pautas son un buen punto de partida, pero la prueba de gafas de lectura sigue siendo la mejor manera de confirmar tu propia graduación. ¿Quieres saber más sobre cuándo ver con nitidez con la graduación correcta realmente marca la diferencia? Lee también nuestra guía sobre visión perfecta con la graduación correcta.
¿Ya tienes tu graduación? Ahora elige tu estilo
En cuanto sepas qué graduación te conviene, empieza la parte más divertida. En Looplabb encontrarás gafas de lectura listas para usar en decenas de colores y monturas, desde el negro atemporal y el carey hasta tonos más llamativos con un poco más de personalidad. Como cada montura está disponible en las mismas graduaciones, puedes elegir varias sin problema, por ejemplo una discreta para la oficina y una colorida para el fin de semana, sin necesidad de volver a probar tu graduación. Echa un vistazo a nuestra colección completa de gafas de lectura para ver qué montura se ajusta a tu estilo.
Diferencia entre el ojo izquierdo y el derecho
En la mayoría de las personas, la diferencia entre ambos ojos es mínima, por lo que las gafas de lectura listas para usar con la misma graduación en ambas lentes funcionan bien para la mayoría. Sin embargo, si notas que lees notablemente mejor con un ojo que con el otro, o si además de presbicia tienes otra alteración visual como astigmatismo, unas gafas de lectura a medida de un óptico son una mejor opción que unas listas para usar.
¿Qué pasa si la graduación no se siente bien?
Una graduación incorrecta suele notarse rápido. Si sientes dolor de cabeza, ojos cansados o todavía necesitas entrecerrar los ojos tras unos minutos de lectura, es probable que la graduación no sea del todo correcta. Si tienes que alejar el texto más de lo habitual, las gafas probablemente sean demasiado fuertes.
Date uno o dos días para acostumbrarte a unas gafas de lectura nuevas, tus ojos a veces necesitan algo de tiempo para adaptarse al nuevo enfoque. Si las molestias continúan después, prueba un grado menos o más en la graduación. También es completamente normal que, con el paso de los años, pases de vez en cuando a una graduación algo más fuerte. No es una señal de que algo vaya mal con tus ojos, sino simplemente una señal de que la presbicia avanza poco a poco, como le ocurre a casi todo el mundo.
Algunos consejos prácticos para facilitar la prueba:
- Prueba siempre con luz natural o buena iluminación interior, con poca luz casi cualquier graduación parece demasiado débil.
- Usa la misma distancia de lectura que sueles usar, así que no te acerques ni te alejes a propósito.
- Prueba con un texto cuyo tamaño de letra conozcas bien, como un periódico o un libro, en lugar de con letra muy pequeña.
- ¿Dudas entre dos graduaciones? Elige la más baja. Una graduación demasiado fuerte cansa más los ojos que una ligeramente débil.
¿Probar por tu cuenta o visitar a un óptico?
Para la mayoría de las personas con presbicia normal y gradual, unas gafas de lectura listas para usar, como las de Looplabb, con la graduación correcta son una solución excelente y asequible. ¿Aún no estás seguro de si necesitas gafas de lectura? Nuestra guía sobre cuándo necesitas gafas de lectura es un buen punto de partida.
Una visita al óptico vale la pena si las molestias persisten a pesar de una graduación adecuada, si notas una diferencia clara entre ambos ojos, o si tienes otras molestias visuales como visión borrosa de lejos, visión doble o dolores de cabeza que no desaparecen. En esos casos, unas gafas de lectura graduadas de un óptico son la opción más segura. Lee más sobre cuándo merece la pena unas gafas de lectura graduadas en nuestro artículo sobre los beneficios de las gafas de lectura graduadas.
Preguntas frecuentes sobre la graduación de las gafas de lectura
¿Puedo comprar cualquier graduación de gafas de lectura?
Sí, para una presbicia normal sin otras alteraciones oculares, puedes elegir unas gafas de lectura listas para usar basándote en una prueba. Looplabb ofrece gafas de lectura con graduaciones de +1.00 a +3.00, así que es muy probable que la tuya esté incluida. Si tienes dudas, elige la graduación más baja y pruébala con calma durante un tiempo.
¿Cambia mi graduación con el tiempo?
Sí, la mayoría de las personas necesitan una graduación algo más fuerte cada pocos años, hasta que la graduación suele estabilizarse alrededor de los sesenta años. Por eso es recomendable volver a probar tu graduación de vez en cuando.
¿Puedo usar la misma graduación para ambos ojos?
Para la mayoría de las personas sí, ya que la diferencia entre ambos ojos suele ser mínima en la presbicia normal. Si notas una diferencia clara, consulta a un óptico para unas gafas de lectura a medida.
Para terminar
Elegir la graduación correcta para unas gafas de lectura empieza por escuchar bien a tus ojos: ¿dónde se vuelve difícil leer, y con qué graduación el enfoque vuelve a sentirse sin esfuerzo? Usa las pautas por edad como punto de partida, haz la prueba a tu distancia de lectura habitual, y acude a un óptico en cuanto tengas dudas o las molestias persistan. Así volverás a leer, trabajar y relajarte con una visión nítida, sin entrecerrar los ojos innecesariamente ni cansancio visual.
Una vez que conozcas tu graduación, llega la parte más divertida: elegir una montura que encaje contigo. Descubre nuestra colección de gafas de lectura y encuentra el color y el estilo que más te representen.